jueves, 18 de enero de 2018

Hacia una Justicia más justa

¿Por qué parece que castigo, se equipara a hacer justicia?, ambos términos se utilizan de forma intercambiable, muy a menudo, de ahí que cuando se “clama por más justicia”, muchas personas, yo diría la mayoría lo que hace es reclamar más castigo y penas más duras. Es más parece que “justicia” se utiliza eufemísticamente, para referirnos a castigo. Si esto es así: ¿Qué pasa con aquellas personas que han sufrido un delito, pero el delincuente no ha sido capturado o no está identificado?
¿Debemos pensar que puesto que no se puede castigar a nadie, no se puede hacer justicia? Esto no debería ser así, ya que no solo sería injusto valga la redundancia, sino que estaríamos abandonando a su suerte a personas que necesitan nuestra ayuda. Si nos centramos exclusivamente en que la justicia está para castigar al infractor, como ocurre generalmente con el sistema tradicional de justicia penal, estamos cubriendo solamente las expectativas de algunas víctimas y de alguna clase de delitos. Pero para otras víctimas, bien porque el delincuente no ha sido capturado, bien porque es desconocido o simplemente porque para superar el delito tienen otras necesidades, hacer justicia significa algo más. Con esto no estoy queriendo decir que hay víctimas “malas” (porque su deseo es la venganzas del estado a través del castigo) y víctimas “buenas” (porque necesitan otro tipo de justicia como poder contar su historia), simplemente cada persona es diferente y cada uno de nosotros, afrontamos los problemas de forma distinta. 

miércoles, 17 de enero de 2018

Justicia Restaurativa como ciencia social




(Esta imagen es propiedad exclusiva de Virginia Domingo de la Fuente)

Justicia Restaurativa y víctimas

Me gustan el cine, y sobre todo las películas con final feliz, si, lo reconozco, esas en las que a los buenos les pasan cosas buenas y los malos reciben su castigo, una justicia muy humana y al fin al cabo retributiva, en la que los malos tienen lo que merecen. Toda nuestra vida está centrada en esta justicia retributiva e incluso equiparamos hacer justicia a que reciban un castigo.Muchas personas y en general, víctimas, suelen decir: "quiero que sufran igual que he sufrido yo", ¿no obstante, están reivindicando con esto, una justicia retributiva, centrada en el castigo? Yo creo que no, las personas y las víctimas, con esta frase esta reclamando un poco de empatía del delincuente y también de la sociedad, y del sistema de justicia penal, claman porque la gente pueda ponerse en su lugar, especialmente el infractor. 

lunes, 15 de enero de 2018

Acerca de cómo la Justicia Restaurativa ayuda a las víctimas a reconectar

Cuenta una leyenda japonesa, “el hilo rojo del destino”, que un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, a pesar del tiempo, del lugar y a pesar de las circunstancias. El hilo puede tensarse o enredarse pero nunca podrá romperse. Según esta leyenda, el hilo rojo invisible nos acerca a las personas en esta tierra y nos une a pesar de los inconvenientes.
Esta historia refleja a la perfección algo que es incuestionable, todos estamos conectados y lo que uno hace afecta a los demás y viceversa. La Justicia Restaurativa surge precisamente por y para las víctimas,  para ayudarlas a reconectar dentro de la comunidad, sin perjuicio que, ayudándolas a ellas también lo hacemos con los infractores. Hoy hablo de reconectar, en lugar de reintegrar o reinsertar ¿Por qué? Porque todos somos piezas dentro de un todo que es la comunidad, y tal y como dice la leyenda estamos conectados, así cuando un miembro sufre o comete un delito, se desconecta de los demás miembros. Por eso, tanto la víctima como el infractor, necesitan ayuda para esta reconexión con la sociedad.Se habla mucho de la reintegración o reinserción de los infractores pero y ¿de las víctimas?

sábado, 13 de enero de 2018

¿Qué implica la restauración para la Justicia Restaurativa?



Las necesidades de las víctimas, son claras, la primera y más esencial, la de la reparación pero adecuada a lo que ellas necesiten, lo que implica que no siempre será algo material
Las necesidades del infractor, son en especial, la de ser ayudado a asumir su responsabilidad y a hacer lo correcto, que será compensar el daño causado en la forma, que la víctima necesite.
La comunidad tiene varias necesidades como recuperar el sentimiento de seguridad pero sobre todo, necesita que víctima e infractor vuelvan a ella como personas "nuevas", sin la etiqueta de víctima, de por vida, y victimario, sin posibilidad de reinserción

viernes, 12 de enero de 2018

Algunos beneficios de la Justicia Restaurativa

Las víctimas sufren un delito y como consecuencia surge el trauma, obviamente cada víctima es distinta de la otra, igual que cada persona somos diferentes de otra. Lo que sí está claro, es que la Justicia Restaurativa y sus herramientas pueden ayudar a la víctima en su camino hacia la recuperación de este trauma o su sanación. Teniendo en cuenta que todo trauma que no se cura se transfiere, es importante tener una justicia más humana que se ocupe prioritariamente de las personas que han sufrido el delito. Sin duda, la Justicia Restaurativa consigue una forma mejor de abordar el delito y su impacto, atendiendo de una mejor manera las necesidades de las víctimas.Es cierto que cuando se sufre un delito, se genera una serie de crisis en las víctimas, que se pueden traducir en crisis de identidad (en quién se puede confiar) y crisis de concepción acerca del mundo. Estas crisis generan una serie de necesidades entre ellas, la venganza, aunque con ello, las víctimas lo que demandan, es lo que ya había comentado, que haya una persona responsable por el delito y así poder reequilibrar la balanza a su favor, recuperando con ello el control de su vida. 
Sin embargo, pocas veces la Justicia Penal actual favorece la responsabilización, a veces me doy cuenta que nos hemos preocupado por desarrollar, reconocer y resaltar los derechos que todos tenemos, incluidos los infractores (lo cual está muy bien) pero nos hemos olvidado de agregar que todos los derechos llevan aparejados una serie de responsabilidades.

jueves, 11 de enero de 2018

El fin de la pena debe ser la reintegración

Para muchos, pensar en el fin de la pena como el castigo o la retribución, es decir, devolver al infractor una cantidad de dolor que se corresponda con el daño causado, puede ser suficiente o más que suficiente. No obstante, la retribución como fin de la pena se centra en la dimensión pública de la delincuencia. El estado debe dar a entender que toda violación de la norma es desaprobada y el ciudadano debe comprenderlo, para evitar futuros quebrantamientos de las leyes. Sin embargo, si pensamos en un delito muy grave, como la muerte de seres vivos, ¿cuánto castigo sería suficiente para compensar las pérdidas de vidas? Jamás se podría poner en una balanza el delito grave y el castigo porque ni tan siquiera la muerte del infractor, como el castigo más terrible, podría equilibrar la pérdida de seres vivos inocentes. El retribucionismo como fin de la pena se basa en una especie de venganza recíproca y muchos creen que se hace justicia si el infractor tiene dificultades y el equilibrio trata de adquirirse mediante el pago, de devolver al delincuente el sufrimiento que causó por el delito.Sin embargo, el desequilibrio con respecto a las víctimas directas y la sociedad seguirá existiendo. 

miércoles, 10 de enero de 2018

¿Quiénes pueden considerarse víctimas?

En ocasiones, al hablar de reparación del daño a la víctima,  me cuesta  discernir quién es la víctima. ¿Es víctimas solo aquella que sufre directamente las consecuencias del delito? ¿Es también víctima la sociedad que sufre indirectamente el impacto del delito? ¿Acaso no son también víctimas, la familia de la víctima que sufre con el dolor de su familiar?
Y ¿no son también víctimas, los familiares del infractor, que en especial, si es un delito muy grave sienten el estigma de ser señalados como familia de un “monstruo”, tienen preguntas sin resolver y sienten vergüenza y culpabilidad por todo lo ocurrido?. Por supuesto, que todos son víctimas, de una forma diferente pero lo son porque se ven afectadas y “tocados” por el delito. Para unos el daño es más directo e intenso y se traduce en pérdidas materiales y morales, para otros las “perdidas” serán más morales y psicológicas.Para profundizar más en esto, he buscado el significado de víctima y me quedo con el general, porque se define como aquel que sufre los resultados infelices de los propios actos, de otros o fortuitos.

martes, 9 de enero de 2018