sábado, 25 de marzo de 2017

Hablar por hablar no ayuda a la Justicia Restaurativa, nisiquiera a la mediación

Me preocupa el creciente interés de los teóricos por la justicia restaurativa, ¿por qué digo esto?, pues porque son teóricos de libro, de los que no han estado en contacto con la realidad práctica de la justicia restaurativa y sin embargo, parecen ser los protagonistas en esta historia, de cómo implementar la justicia restaurativa en España. Este es el caso de algunos jueces y profesores de Universidad. Y lo peor es que sus declaraciones tienen calada en la sociedad y sin embargo, son declaraciones faltas de conocimiento de lo que realmente es la justicia restaurativa y falta de realidad de lo que se está haciendo y de lo que se puede hacer. Flaco favor nos hacen y es cierto que deberían tener respeto por los que nos dedicamos a ello, parece que con la palabra justicia restaurativa se ha abierto barra libre para que cualquiera, sin saber, pueda opinar. Ejemplos de esto lo vemos todos los días,  desde el que habla de que la justicia restaurativa es eficaz en países con cultura de mediación. O la proposición no de ley, que estuvieron debatiendo políticos en España, para fomentar la mediación, y se mezclaba, mediación y justicia restaurativa, no como si fueran primas hermanas sino como si fueran la misma realidad. Es más, se debate campañas de sensibilización, cuando lo importante sería destinar apoyo económico estable a los servicios de Justicia Restaurativa y para los mediadores. Porque la mejor campaña es que se haga bien, y la gente salga satisfecha. Tampoco se entiende que algunos políticos hablen de la ley de mediación, que excluye en España la penal, pero también hablen de justicia restaurativa, cuando la Justicia Restaurativa se regula en una norma diferente. 

viernes, 24 de marzo de 2017

¿Hay obsesión por el proceso en la Justicia Restaurativa?

En ocasiones, me pregunto si no estamos perdiendo la esencia de la Justicia Restaurativa. Por un lado, están las personas que no entienden lo que es, y se limitan a calificar esta Justicia por sus herramientas. Para muchas personas en España, incluidos políticos, Justicia Restaurativa es mediación y ya. De ahí, que en la mayoría de las ocasiones, lo que se oferta es cursos de mediación y no de justicia restaurativa. El tema puede ser mucho más triste, cuando se ofrece en diferentes grados como criminología, la asignatura de mediación , diciendo que es de Justicia Restaurativa y además se imparte por personas que ni son mediadores, ni son facilitadores de Justicia Restaurativa, ni han tenido un mínimo contacto práctico, con los verdaderos "artesanos" de la Justicia Restaurativa.Por otro lado, en muchas ocasiones los propios profesionales de la Justicia Restaurativa somos los que nos obsesionamos con las herramientas, parece que de repente, la única herramienta de esta Justicia, son los círculos o las conferencias restaurativas. Y el problema para muchos,  llega precisamente cuando vemos que lo que un lugar se llama conferencias, en otros se llama simplemente reuniones, o juntas restaurativas como en México. Aquí surge la duda para muchos ¿quién tiene más razón?

jueves, 23 de marzo de 2017

El cambio de lente con la Justicia Restaurativa

Cuando frecuentemente se oye que no hay justicia es sin duda, algo lógico pues la justicia afecta al ciudadano, y a todos en general como miembros de la comunidad. Sin embargo, cuando sufrimos un delito acudimos a la justicia penal buscando obtener una respuesta adecuada a nuestras necesidades, pensando que como afectados, vamos a tener participación directa y protagonista durante todo el proceso. Sin embargo esto no es así,  ya que al final somos meros convidados de piedra en un hecho que nos ha afectado tan drásticamente como es el delito.Se necesita hacer un cambio o quizá más bien una transformación, pues nuestro sistema penal hasta ahora, está sostenido en una concepción de justicia meramente retributiva donde ésta es vista como una responsabilidad de los profesionales y los delitos como acciones en contra del estado. Este cambio mencionado implica una transformación hacia la corriente filosófica de la Justicia Restaurativa, ésta busca transformar el sistema de justicia penal existente al reconocer que las víctimas en particular y la comunidad en general sufren daños por las acciones delictivas, que los ofensores deben tomar responsabilidad por su conducta y que se les debe dar una oportunidad para reparar el daño ocasionado. 

miércoles, 22 de marzo de 2017

Algunos indicadores de que estamos siendo restaurativos en el ámbito penal

Es cierto, que en ocasiones nos preocupamos mucho por la teoría, somos demasiado teóricos y nos olvidamos de la realidad de la justicia restaurativa, y no es otra que es una justicia que surgió de la comunidad y por eso, tenemos que centrarnos en la práctica. Pero para que la práctica sea la adecuada, debemos tener en consideración unos criterios, que nos van a servir para saber si vamos por un camino restaurativo. 
Algunos indicios que nos indicarán si somos restaurativos, en el ámbito penal,  son los siguientes:
Se debe ofrecer una oportunidad para el encuentro. Desgraciadamente no siempre el encuentro víctima, infractor y comunidad será posible, entonces buscaremos fórmulas alternativas que no serán totalmente restaurativas pero si al menos parcialmente, de hecho, estamos acostumbrados en España porque la mediación penal es una herramienta de la Justicia Restaurativa pero solo parcialmente restaurativa.
Se debe poner énfasis en la reparación del daño. Algunos daños no podrán ser reparados pero pueden hacerse cosas para que si bien no se repara el daño, se puede aminorar o bien proporcionar una satisfacción moral, como por ejemplo: las disculpas, acciones que hagan ver a la víctima que será difícil que se vuelva a cometer un nuevo delito...También se debe valorar el daño que se ocasiona a la comunidad y en ocasiones al infractor ( para repararle el daño deberemos darle la oportunidad de hacer lo correcto, sin etiquetarlo de por vida como delincuente)

martes, 21 de marzo de 2017

"Las personas son algo más de lo que hicieron en el pasado"

Las personas son algo más que aquello que hicieron mal en el pasado". Esta frase  la dijo una víctima tras participar en un proceso de Justicia Restaurativa y representa que aunque la Justicia Restaurativa surge por las víctimas también parte de la idea de ayudar al infractor. Esta atención a las víctimas y que repercute en el infractor, supone que ayudamos a las víctimas a que dejen de sentirse como tal y favorecemos que el infractor pueda ser mirado no por lo malo que hizo en el pasado sino por lo bueno que puede hacer en el futuro. Y esto es así porque  la Justicia Restaurativa, fomenta la eliminación de ideas preconcebidas, las "etiquetas" y los "estereotipos " no son válidas para esta Justicia. El infractor no es siempre y en todo caso un ser "malvado" y sin conciencia por lo que puede que quiera cambiar y el estigma de infractor por lo tanto, debe ser temporal. De la misma manera, la víctima no debe sentirse así de por vida, esto impedirá su curación y hará imposible que tenga una vida más o menos normal, no olvidando el delito, pero si incorporando la experiencia del delito como un pasaje más de su vida.Se invita al infractor a hacer lo correcto, es decir la reparación o compensación del daño, no es una sanción, ni debe ser considerada así, es más bien una obligación o responsabilidad, del infractor y de todo ser humano. Se parte de la idea de que el que hace algo mal, tiene que intentar devolver algo de bien por el mal que  hizo, porque somos seres responsables y así debe ser.

lunes, 20 de marzo de 2017

La Justicia Restaurativa es la brújula que nos enseña el camino restaurativo más adecuado

Siempre he pensado que es muy importante la práctica de la Justicia Restaurativa, sin embargo, últimamente veo que práctica sin tener conceptos básicos, puede ser totalmente perjudicial. Se hace muy urgente que los futuros facilitadores de Justicia Restaurativa conozcan realmente qué esta filosofía de justicia para poder aplicarla en la práctica. Y sobre todo se debería tener claro que las prácticas restaurativas deben adaptarse a la realidad del lugar donde van a ser aplicadas, por mucho que ofrezcamos formación, si no tenemos claro esto vamos a confundir a los futuros facilitadores. Me explico, como las herramientas de justicia restaurativa son muy diversas, podemos organizar 10 cursos de formación y probablemente tendremos 10 formas de entender, aplicar y enfocar la justicia restaurativa. El error sería querer copiar integramente un modelo o práctica concreta, la idea es conocer la esencia de la Justicia Restaurativa para que luego cada facilitador en cada país pueda acomodarla a su tradición y a sus necesidades propias y peculiares. 
Yo diría que hay tantos modelos de aplicar la Justicia Restaurativa como lugares en el mundo donde se aplica, pero yendo más lejos, también debería existir tantos modelos como facilitadores que se dedican a ello, esto significará que se están adaptando a cada caso y sus circunstancias y están desarrollando su auténtica y genuina forma de aplicar esta justicia de la forma más adecuada, cercana al ciudadano. Por eso, estoy convencida que un buen curso sería como diseñar prácticas restaurativas, es decir orientar cómo ser restaurativos y cómo desarrollar herramientas restaurativas, para aumentar esta caja que todos tenemos de herramientas restaurativas

domingo, 19 de marzo de 2017

Tres valores esenciales de la Justicia Restaurativa

Según Howard Zehr, hay tres valores que dan sustento a los principios de la Justicia Restaurativa:
Respeto. El respeto es la base de nuestras relaciones, debemos aprender a respetarnos a nosotros mismos, y a los demás, sin juzgar a los que no son como nosotros o no piensan igual.
Responsabilidad. Se debe asumir que el que hace algo mal, tiene la obligación de hacer lo correcto. Conocemos muy bien nuestros derechos, pero nos olvidamos que todo derecho, lleva aparejado responsabilidades.
Relaciones, todos estamos relacionados, lo que uno hace afecta a los demás, y  viceversa
Esto se puede aplicar a muchos contextos, no solo el penal

sábado, 18 de marzo de 2017

La Justicia Restaurativa "sana" a los afectados por el delito

La Justicia Restaurativa ayuda a las víctimas y a través de esta atención a las que sufren el delito se va a ayudar al infractor y con ello se previene el delito, estoy hablando de una espiral de mutuos beneficios, que al final repercuten en el resto de la comunidad. El delito genera un trauma, que dependiendo la víctima y la gravedad puede ser más o menos intenso, por eso el proceso no es tan sencillo como hacer “borrón y cuenta nueva”. Es un proceso complejo en el que la Justicia Restaurativa ayuda a la víctima a recuperar el control de su vida, a equilibrar la “balanza” en su favor, y a incorporar el delito sufrido como una parte más de su vida.La Justicia Restaurativa, ni tan siquiera trata de reparar en su totalidad el daño sufrido puesto que determinados delitos solo son reparables de una forma simbólica o moral, y muchas víctimas no desean esta reparación material sino algo más profundo y sanador, una reparación moral. Los procesos restaurativos ayudan a las víctimas a ser reconocidas como dignas de respeto y consideración, transformando el trauma y los sentimientos negativos en otros constructivos y positivos que las ayuden a reconectar con la sociedad. Incluso en delitos menos graves, el hecho de sufrir un delito impide que de una forma literal se pueda volver a una situación anterior a sentirse víctima. 

viernes, 17 de marzo de 2017

Las sesiones individuales con el que victimario

Cuando se comete un delito se produce un daño y la justicia restaurativa y sus herramientas hablan de hacer "lo correcto", es decir que el infractor se responsabilice de este daño y por eso, se comprometa a repararlo. Sin embargo, vivimos en un mundo imperfecto y tratamos con seres humanos, pensar que vamos a tener un caso "ideal" susceptible de gestionarse por un proceso de justicia restaurativa es complicado. Lo normal será que al principio, el infractor no asuma su responsabilidad, más aún si se se trata de un delito más grave. Por eso, no veo lógico que a priori se exija que el infractor haya asumido su responsabilidad, pues precisamente la labor del facilitador será trabajar individualmente con él, antes de una posible reunión conjunta para que se reconozca el daño y su responsabilidad. Por eso, la responsabilización del infractor es un componente importante pero no se debe exagerar, hasta el punto de exigirla como condición sine quanon para empezar el proceso restaurativo. Sin duda, la exigencia de muchas legislaciones de que el infractor reconozca el delito para participar en un proceso restaurativo, es fruto del poco conocimiento que se tiene de lo que son los procesos restaurativos, y también por la tendencia a sobre proteger a las víctimas. 
Para afrontar las sesiones individuales con el infractor, al menos en delitos graves, se debe distinguir entre reconocimiento y responsabilidad.

jueves, 16 de marzo de 2017

Justicia Restaurativa como ciencia social/ Restorative Justice as a social science

Llevo meses valorando que la Justicia Restaurativa debe ser ya considerada como una ciencia social y para ello creo que se basa en tres consideraciones básicas:
la justicia restaurativa aborda las relaciones de los miembros de la comunidad
Trata de generar responsabilización en sus miembros
y que el respeto sea la base de sus relaciones
#revolucionrestaurativa #restorativerevolution
I truly thinks that Restorative Justice should already be considered as a social science and for this I believe it is based on three basic considerations:
Restorative justice addresses the relationships of community members
It tries to generate accountability in the members
And  respect should be the basis of their relationships